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El Esqueleto de Harry Eastlack
El esqueleto de Harry Eastlack, un hombre que vivió con FOP hasta su muerte sólo seis días antes de cumplir 40 años, está en exhibición en el Museo Mutter del Colegio de Médicos en Filadelfia. El esqueleto de Harry Eastlack, uno de los pocos que existen en el mundo, se ha convertido en un artículo valioso para los médicos y científicos que estudian esta enfermedad. En sus últimos años, Harry tomó la decisión de donar su cuerpo a su médico el que después donó su esqueleto al Museo Mutter para que los médicos y científicos de generaciones futuras pudieran estudiar y aprender sobre FOP.
La vitrina en la que se encuentra el esqueleto de Harry Eastlack se ha transformado en una ventana a través de la cual se pueden observar los misterios médicos y desafíos científicos de FOP. Además, ejemplifica la dura realidad de FOP más que lo que cualquier gráfico, diapositiva o descripción clínica podría lograr.
Los esqueletos normales colapsan y se transforman en una pila de huesos sueltos una vez removidos los tejidos conectivos que en vida los mantienen unidos. Para exhibir los huesos en la forma del cuerpo humano, estos los huesos deben unirse mediante finos cables y pegamento. Como resultado de los puentes de hueso que se formaron después de
cada empeoramiento súbito de FOP, el esqueleto de Harry Eastlack estaba casi completamente fusionado en una sola pieza, lo que le facilitó el trabajo al reconstructor de las articulaciones.
Capas de hueso cubren la espalda de Harry Eastlack. Cintas, láminas y placas de hueso unen la columna al cráneo y éste a la mandíbula. Cintas y cordones adicionales de hueso se extienden desde la columna hasta los miembros e inmovilizan los hombros, codos, cadera y rodillas. Finas estalagmitas de hueso salen de su pelvis y muslos. Sus
antebrazos
están fusionados al esternón por delgados puentes blancos de hueso que cruzan su inmóvil caja torácica.
Este esqueleto con FOP, que muestra cómo vivió Harry Eastlack, es un constante recordatorio de lo lejos que los científicos han llegado en la investigación de FOP, pero al mismo tiempo es un constante recordatorio de lo lejos que todavía deben llegar. El esqueleto de Harry Eastlack
fue prestado por el
Museo Mutter a la Asociación Internacional de FOP (IFOPA) para la enseñanza científica y médica en el Segundo y Tercer Simposio de FOP realizado en Filadelfia en 1995 y 2000. Médicos y científicos de todo el mundo viajaron a Filadelfia para aprender sobre FOP y tener la oportunidad de ver y estudiar este ahora famoso esqueleto.
El Museo Mutter alberga una colección de
especímenes humanos y modelos que muestran muchas enfermedades en varias etapas de desarrollo. Este museo único es el más apropiado para el legado de Harry Eastlack, ya que Harry creció y vivió en Filadelfia toda su vida con sus padres y su hermana. En tiempos más recientes, Filadelfia se ha convertido en el centro internacional para la investigación de FOP. La proximidad del esqueleto de Harry Eastlack al Centro & Laboratorio FOP, y a sus estudiantes, científicos y visitantes ha aumentado enormemente el valor al educar tanto a médicos, científicos como a pacientes de todas las generaciones.
Aunque ningún miembro del equipo de investigación de FOP en la Universidad de Pensilvania en Filadelfia haya conocido a Harry Eastlack estando vivo, han llegado a conocerlo bien después de su muerte tras su extraordinaria donación. “El esqueleto de Harry es como La Esfinge. Permanece en una elegancia silenciosa y revela sus secretos si haces las preguntas correctas”, dijo el Dr. Frederick Kaplan quien dirige al equipo de investigación de FOP en Filadelfia. El Dr. Kaplan y miembros de su equipo de investigación son visitantes asiduos del Museo Mutter donde se encuentra el esqueleto de Harry. “Cuando descubrimos algo importante sobre FOP en el laboratorio, vamos a revisar el esqueleto de Harry para confirmar la realidad de lo que descubrimos. Otras veces, podemos descubrir algo en el esqueleto de Harry que nos lleva corriendo de vuelta al laboratorio para probar una nueva hipótesis sobre FOP”, dijo el Dr. Kaplan. “El regalo que Harry le ha dado a la comunidad de FOP es invaluable y su donación le ha dado significado y profundidad a la investigación médica y científica, mucho más allá de los confines de su existencia mortal. Nunca conocí a Harry en vida, añadió Kaplan, pero bendigo su memoria cada vez que visito el museo donde su legado continúa educando e inspirando”. back to top |